Dios te dice hoy:
Amada hija, te he visto lo triste y sola que te
has sentido los últimos días, he visto tus lagrimas salir de tus ojos y
recorrer tus mejillas, te he visto esconder tu tristeza delante de la gente,
sonreír sin realmente sentirlo, ayudar sin tener ánimos de hacerlo, he visto el
esfuerzo que has hecho porque la gente no note tu tristeza y soledad que hoy
sientes, a mi nada se me escapa, cada momento de tu vida lo superviso
personalmente, lloro cuando tu lloras, rio cuando te veo sonreír.
No quiero que sigas sintiendo algo que no es
verdadero, tú no estás sola, jamás lo has estado, porque Yo siempre he estado
de tu lado, aun en los momentos más difíciles y en los cuales has creído que me
he ido de tu lado, he estado allí contigo. Aun en aquellos momentos en los que
fallaste y creíste que me había apartado de ti porque no te merecía, aun en
esos momentos he sanado tus heridas, he limpiado tus vestidos y te he puesto de
pie nuevamente, jamás te he dejado.
Pueda que en este momento no entiendas todo lo
que ha pasado en tu vida y por lo cual te sientes sola y triste, pero confía en
mí, confía en que Yo no permitiré que fracases, lo que ahora vez no es lo que
yo tengo preparado para ti, mi propósito apenas está por comenzarse a cumplir
en tu vida, quiero que entiendas esto desde lo profundo de tu corazón, quiero
que sepas que nunca he dejado de contar contigo, que siempre te he visto y que
a pesar de tus errores yo tengo un propósito hermoso para tu vida que de cierto
he de cumplir.
Quiero que dejes de sentirte sola, quiero que
confíes en mi, en que Yo siempre he estado, estoy y estaré contigo, ¿No es
suficiente mi presencia en tu vida?, ¿No es suficiente todo lo que te he
mostrado a través de todo este tiempo?, siempre tuve una sonrisa para ti,
siempre tuve cuidado de ti, siempre te advertí antes de tropezar y sin embargo
a pesar que tropezaste, te levante, te sane las heridas y te puse a caminar
nuevamente, ¿Aun crees que no estoy contigo?
Hija amada, tu eres una princesa mía, no tienes
porque sentirte triste ni mucho menos sola, la soledad solo te está hundiendo
lentamente, quiero que te levantes, quiero que creas que nada está perdido, que
conmigo todo puede ser hecho nuevo, que yo tengo el poder para levantarte de
donde crees que no podrás. Solo quiero que comienzas a confiar en mí, a que
sonrías no porque te sientas feliz, sino porque el gozo que hay en ti proviene
de mi y porque estas confiada que Yo hare algo espectacular en tu vida.
Hija preciosa, no quiero que llores mas, no
quiero que pases mas noches de llanto, de lagrimas, quiero que te levantes,
quiero que pases la hoja de esa historia y sobre todo quiero que confíes
plenamente en mi plan, en lo que yo voy a hacer, en lo que yo he considerado
que es lo mejor para tu vida. Quiero que sonrías porque realmente lo sientes,
no quiero que finjas mas, quiero que lo que expreses en tu rostro sea lo que
realmente sientes en tu corazón, quiero que no dudes nunca de lo que Yo voy a
hacer, quiero que me dejes tomarte de la mano porque no te soltare, háblame,
cántame, pasa tiempo conmigo, yo te abrazare, te hare sentir que siempre has
sido mía y que jamás me he alejado de ti, estoy para ti, estoy para cuidar de
ti, eres la niña de mis ojos.
Jesús se acerca a ti allí en el lugar donde
estas, una presencia suave de su Santo Espíritu inunda tu habitación, , ese
lugar donde te encuentras, Dios pone en tu corazón la convicción de que esas
palabras eran especialmente para ti, si para ti, no tienes por qué dudarlo, que
sea Dios mismo quien ponga en tu corazón que fueron escritas para ti.
¿Sabes una cosa?, realmente Dios te conoce mejor
de lo que tú misma te conoces, Él sabe exactamente que palabras son las que
necesitas, que palabras harán cambiar tu animo o una decisión, ¿No crees que
Dios se merece que le creas?
¡DESECHA LA SOLEDAD Y LA TRISTEZA Y REGÁLALE UNA
SONRISA SINCERA A DIOS!
Esa sonrisa sincera representa tu confianza en
que todo estará bien porque Él tiene cuidado de ti
No hay comentarios:
Publicar un comentario